Tag: SMU

Cáncer Gástrico: Prueba De Terapias

Cáncer Gástrico: Prueba de Terapias

DÉBORAH FRIEDMANN

Científicos demostraron que en siete países de América Latina una terapia con tres medicamentos es mejor paraCáncer de Estómago combatir la bacteria que causa el cáncer gástrico que un régimen de cuatro fármacos, que tiene resultados superiores en Asia y Europa.

La bacteria Helictobacter pylori es la principal causa de Cáncer gástrico, el segundo tipo de tumores que provoca más muertes en el mundo, solo después del Cáncer de pulmón. Hay cerca de un millón de casos nuevos por año y 75% de los fallecimientos ocurren en Asia y América Latina.

En las últimas décadas la muerte causada por estos tumores se incrementó debido al envejecimiento poblacional. Los expertos estiman que el cáncer de estómago estará en 2030 entre las 10 primeras causas de fallecimientos.

Para combatir la Helictobacter pylori es necesario un régimen específico de antibióticos. Un equipo de científicos que integran el Grupo Oncológico del Sudoeste (SWOG por sus siglas en inglés) se propuso ver si las pruebas clínicas efectuadas en Asia y Europa, que habían llevado a determinar lo que se creía era el (continue reading…)


Una Prueba De Sangre Detecta La Edad

Un equipo de científicos desarrolló una prueba que puede calcular la edad de un individuo con sólo una muestra de sangre. El método se basa en una propiedad característica de las células inmunes T. Podrá ser de importancia en las investigaciones forenses.

Prueba de Sangre para saber Edad

Prueba de Sangre Para Detectar Edad

El método para detectar la edad a través de la sangre puede ser utilizado, por ejemplo, por investigadores forenses que requieren información relacionada con la edad de un sospechoso o un muerto.

La técnica está basada en la identificación de una característica de un tipo de células inmunes, llamadas células T, que son transportadas en la sangre. Estas células juegan un papel clave en el reconocimiento de “invasores” foráneos en el organismo, como bacterias, virus, parásitos o células cancerosas.

Como parte del proceso que estas células utilizan para reconocer a estos invasores producen pequeñas moléculas de ADN circular. El número de estas moléculas, conocidas como círculos de escisión de receptores de célula T (sjTREC), disminuye a (continue reading…)


La Mala Salud De Hierro De Las Mutualistas

Deudas y déficit. Los números rojos son la principal enfermedad del sistema uruguayo

Reclamos en la Salud

Reclamos en la Salud

Pérdidas millonarias, deudas financieras aún más abultadas, periódicos conflictos laborales, quejas de usuarios y superpoblación de empresas pautan el panorama de las mutualistas. Hasta ahora, los parches han solucionado los problemas.

Cuando el poeta peruano César Vallejo agonizaba en París, en abril de 1938, amigos, compatriotas y doctores se turnaban ante el lecho, intentando quitar gravedad a su estado moribundo. “Sólo tiene un poco de fiebre”. “Lo que necesita es comer”. “Está cansado; ¡nunca he visto morir a un hombre que sólo está cansado!”
La postración del poeta alertaba a su médico de cabecera, que también se mostraba perplejo: “Este hombre se está muriendo… pero no sé de qué”.

Igual que el poeta, las principales mutualistas uruguayas experimentan un cuadro crítico que se repite al paso de los años. Están en la encrucijada muchas de ellas, pero los actores no se ponen de acuerdo sobre las causas.

Los datos que reflejan la situación en la última década son elocuentes. En diciembre de 1999 cerró Uruguay-España. En el período de gobierno de Jorge Batlle, que tuvo como telón de fondo la crisis financiera, fueron intervenidas ocho mutualistas de Montevideo, y siete de ellas cerraron: Cemeco (2000), Midu y Comaec (2001), Oca-Larghero (2003), Comue (que se creó tras el cierre de Uruguay-España) y Cima (2004).

Casa de Galicia fue intervenida por primera vez en 2002, y luego volvería a entrar en crisis en 2006. Impasa fue intervenida en mayo de 2006 y hoy está gestionada por SMI (Servicio Médico Integral). El Casmu debió ser rescatado por el gobierno en 2008 a raíz de una abultada deuda de US$ 90 millones.

El caso más reciente de bancarrota en la salud privada tuvo en los titulares al Hospital Italiano, que no tiene los rasgos de una mutualista aunque es el mayor prestador de servicios de internación de Universal.

Pero, ¿están hoy realmente en crisis las mutualistas…?

PÉRDIDAS. “En la actualidad no hay crisis en el sistema mutual”, sostiene Julio Martínez, representante de las empresas prestadoras en la Junta Nacional de Salud. “Pueden darse cuestiones coyunturales pero no se puede hablar de crisis. Estamos, en general, en un período de acomodamiento del sistema. Las reformas llevan tiempo en consolidarse”.

Las cifras que ha hecho públicas el MSP no permiten ser tan optimistas como Martínez.

De acuerdo con el último balance, el estado de resultados de las 12 mutualistas de Montevideo (las 12 que existían en 2008) fue deficitario: perdieron $ 77.406.701, lo que representa unos US$ 4 millones, cuatro veces más que el año anterior. El déficit acumulado rondó los US$ 200 millones.

No todas las mutualistas presentan números rojos, aunque sí las grandes: Asociación Española, Casmu y Médica Uruguaya.

Según publicó Búsqueda en su edición del 17 de junio pasado, la Asociación Española tuvo, en los últimos tres años, un déficit operativo y global que se ha ido acentuando. “El balance del último ejercicio (octubre de 2008 a septiembre 2009), registró un resultado negativo de 6,37%, mientras que en 2008 había sido de 4,87% y en 2007 1,39%”.

Las deudas a corto plazo (es decir, las deudas a un año, que constituían el 72% del total) ascendían a US$ 63 millones.

Sólo tres mutualistas -Universal, Cosem y SMI- registraron resultados positivos, del entorno de 6,05%, en 2008.

En el último informe que la División Economía de la Salud del MSP presentó sobre el sistema mutual -donde se registran datos de solvencia, rentabilidad y liquidez- se discriminan las mutualistas de Montevideo según el “grado de integración” de las mismas.

En el Grupo 1, aparecen las instituciones que cuentan con servicios integrales (consultas, urgencias, internación). En este grupo están las grandes empresas: Casmu, Asociación Española y Médica Uruguaya, además de Impasa, que en la fecha del informe no había sido absorbida aún).

De los 1.052.704 afiliados con que contaban las mutualistas de Montevideo, el 61,5% de los usuarios pertenecía a alguna de esas cuatro prestadoras de servicios de salud.

En el Grupo 2 están encuadradas cinco empresas: Círculo Católico, Casa de Galicia, Hospital Evangélico, Gremca y Cudam, con el 24,75% de afiliados.

El Grupo 3 (Universal, SMI y Cosem) abarca al porcentaje restante (13,75%).

Mientras los Grupos 1 y 2 tuvieron déficit en el ejercicio 2008 (-0,92% y -1,62%, respectivamente), las tres empresas del Grupo 3 registraron un 6,05% de superávit.

¿Qué costos tienen las empresas que pueden incidir en esos resultados? Aquí hay un dato llamativo:

En las mutualistas deficitarias, al menos 52,7% de los ingresos se destinan a remuneraciones y cargas sociales. Si se añaden honorarios médicos, el peso de las remuneraciones llega, en algunos casos, al 66%.

En las empresas del Grupo 3, que tercerizan servicios, el peso de los salarios y las cargas sociales es inferior al 25%.

Llegado a este punto, hay que continuar con las cifras para tener un panorama más amplio de la situación del mutualismo en Uruguay.

EXCESOS. Un experto israelí que visitó Uruguay en agosto del año pasado (Gabi Bin Num, ex director general del seguro de salud), tuvo palabras elogiosas sobre el desempeño uruguayo en materia sanitaria, pero mostró un reparo hacia el sistema mutual: “Hay demasiadas mutualistas”, dijo.

En Israel -que tiene un régimen de prestaciones parecido al nuestro- sólo hay cuatro mutualistas (sick funds) para atender a una población de más de 7 millones de habitantes. En Uruguay, con la mitad de la población, hay 39, once en Montevideo y 28 en el interior del país.

Esa inflación empresarial se traduce en mayores costos y menor capacidad de negociación a la hora de comprar insumos o mantener equipos.

Cecilia Hackembruch, directora de la Maestría en Dirección de Empresas de Salud de la Escuela de Negocios de la Universidad de Montevideo, afirma que “evidentemente, para el sector implica costos extra la diversidad de oferta. Creo que en este momento se está tendiendo a las alianzas institucionales, aunque no sean estrictamente fusiones de empresas. Esto verdaderamente racionaliza el uso de los recursos, y favorece la contención de costos. En los últimos años ya han existido algunas fusiones, por lo que para algunas instituciones ésta ha sido la solución”.

DEL AUTO A LA CONSULTA. La superpoblación de empresas condiciona, en primera instancia, la labor de los médicos, sobre todo en la capital.

“Los médicos se pasan corriendo de un lado a otro para atender consultas en las empresas privadas y en Salud Pública; trabajan más como choferes que como médicos”, exagera Antonio Turnes, administrador general del Sindicato Médico del Uruguay (SMU).

El gremio que agrupa a los profesionales de la salud archiva estadísticas muy ilustrativas sobre el tema. Turnes tiene en su cabeza los números gruesos, que expone de un tirón:

“Hay, en todo el país, 14.500 médicos activos, 10.000 de los cuales están en Montevideo y el resto en el interior, para atender a una población equivalente. Eso muestra que existe un déficit de profesionales en los departamentos”.

“En Montevideo”, agrega, “el multiempleo es norma. Mientras en el interior un médico tiene dos empleos (uno en Salud Pública y otro privado), en la capital la relación es de 3,2 cargos por médico”.

Eso hace que un traumatólogo, un cirujano o un médico general vayan de un lado a otro viendo un promedio de 300 pacientes por semana, revisando centenares de historias clínicas y tratando de memorizar que Fulana o Mengano venían a operarse de una hernia, y no del apéndice.

Turnes, además, advierte que con el nuevo Sistema Nacional de Salud (SNIS), “los médicos pasaron de trabajar 26 horas por semana a 48”.

El stress y el margen de error que conlleva esa actividad deriva, a veces, en una catarata de juicios que también pesan en los ejercicios anuales.

Las pérdidas de las mutualistas por litigios, en el último año, se triplicaron: pasaron de uno a tres millones de dólares ($ 61.090.153).

QUEJAS. “Siempre que llamo a pedir hora para que la pediatra atienda a mi hija, nunca puede hacerlo en la fecha que lo deseo; hoy llamé (19 de marzo) y tuvieron el atrevimiento de decirme que sólo pueden darme fecha para el 5 de junio. Entonces, señores, pregunto: ¿Para qué pagamos por un servicio que no sirve a sus socios, que son los que le dan de comer?”

Ése es uno entre decenas de testimonios que la página web www.quejasydenuncias.blogspot.com registra acerca de las mutualistas: la tercera categoría con más denuncias, después del transporte y la telefonía.

El sitio recuerda que, según las metas fijadas por el MSP, el tiempo de espera para médico general, ginecólogo y pediatras es “de 24 horas como máximo”. Pero esas metas, hoy en día, son difíciles de cumplir por la cantidad de nuevos usuarios que ha accedido al sistema mutual: más de 250.000, con un peso importante de niños y ancianos que antes eran atendidos por Salud Pública.

Ese sector de población es el que más recurre a los servicios (consultas, análisis clínicos) y el que genera mayores costos a las empresas.

La avalancha de usuarios, sin una previa planificación estratégica, ha provocado hendiduras en el frágil piso de las instituciones de asistencia colectivas, y esa -entre otras imprevisiones- es una de las críticas que se le hace al nuevo sistema.

“No se pueden proyectar cambios del sistema de salud sin tomar en cuenta la realidad de partida, que era la carga financiera que ya soportaban las mutualistas (US$ 400 millones)”, explicó Antonio Durán, ex directivo del Plenario de Mutualistas (gremial que agrupa a las mutualistas de menor capitalización). Durán también llamó la atención sobre los perjuicios que causó a las mutualistas el convenio salarial firmado en la etapa embrionaria del Fonasa, “cuando se comprometieron ante el sindicato aumentos que no tenían financiación”.

Más contemplativo se mostró el representante empresarial en la Junasa, Julio Martínez. “Como en toda reforma, es necesario que las instituciones vayan efectuando también cambios para adaptarse al nuevo modelo de atención y de financiamiento”, indicó.

“Los cambios implican decisiones y a veces llevan cierto tiempo, durante el cual puede haber problemas, pero a medida que se produce la adaptación, las cuestiones coyunturales van desapareciendo”.

***

Si la historia sirve al menos de referencia, hay que consignar que el poeta César Vallejo falleció de paludismo; pero eso se supo mucho después, cuando ya no tenía cura.

Últimas bajas del sistema

En los últimos diez años hubo varias intervenciones del gobierno para asistir a mutualistas en crisis. Durante la administración de Jorge Batlle (2000-2005) fueron intervenidas ocho instituciones. Siete cerraron: Cemeco (2000), Midu (2001), Comaec (2001), Oca-Larghero (2003), Central Médica (2003), Comue (2004) y Cima (2004). En cambio Casa de Galicia, intervenida por primera en 2002 y luego en 2006, continúa funcionando. En el 2006 también fue intervenida por el Ministerio de Salud Pública (MSP) la mutualista Impasa hasta que SMI se hizo cargo de su gestión. En el 2008 el gobierno aprobó un fideicomiso financiero y un préstamo para asistir al Casmu.

El País Digital

———————————————-
Para protegerse de estos y otros síntomas, puede CONSULTARNOS AQUÍ
o llamarnos al 099 689 649 (+598 99 689 649)


“Desde Hace Seis Meses Peleo Por Un Medicamento”

Roxana González

Roxana González

Roxana González

Siete años atrás, cuando tenía 32 años, le diagnosticaron Cáncer de recto, con metástasis en pulmones, y luego en huesos. A partir de ese momento, Roxana González encaró su enfermedad con una enorme fortaleza. Ahora necesita Cetuximab, un medicamento que está en plaza, pero no lo da el Fondo Nacional de Recursos. “Cuando necesito una droga de alto costo tengo que salir a pelear por conseguirla, mientras no me tratan. ¿Hasta cuando tendremos que seguir apelando al recurso de amparo para que incluyan un medicamento en el vademecum?”.

Rosa Aguirre

Hay personas que tienen el privilegio de ser sanas. Hay otras personas que luchan por su salud. Este es el caso de Roxana González (39) que desde que le diagnosticaron cáncer, siete años atrás, vivió luchando por conseguir las drogas y los medios necesarios para tratarse. Esta es la cuarta vez que lucha por conseguir un medicamento. Ahora necesita Cetuximab.

Cuando tenía 32 años, a Roxana le diagnosticaron Cáncer de recto, con metástasis en los pulmones, que con tiempo, hizo metástasis en los huesos. Al momento del diagnóstico, estaba amamantando a su segunda hija. “Tuve que dejar de darle de mamar a Abril, para hacerme radioterapia. Fue lo peor. Esa fue la primera etapa de mi lucha”, recuerda.

En ese entonces, Roxana estaba afiliada a una mutualista chica que no contaba con el cirujano especializado que se requería para operarla. “En la mutualista me decían que no había otra opción más que hacerme la colostomía (ano contra natura) definitiva, pero yo peleé por otra opinión y me contacté con ADUS (Asociación de Usuarios de la Salud) donde me asesoraron muy bien y me derivaron a un médico que me dijo que podía intentar conservar las funciones del ano”.

Con muchas dificultades, a los tres meses, Roxana logró cambiarse al CASMU, pero mientras tanto, el Cáncer avanzaba. “Me operaron. No me anularon las funciones del ano, pero había que volver a ver los pulmones”.

Durante estos siete años, Roxana debió someterse a ocho operaciones, entre ellas, una muy agresiva que la dejó con una colostomía definitiva. “Pero agoté todas las posibilidades”, señala. También se sometió a varios tratamientos de quimioterapia para los cuales necesitó drogas caras que el Fondo Nacional de Recursos (FNR) no le proporcionaba. Tuvo que pelear para que incluyeran Xeloda e Irinotecan en el vademecum. “El Xeloda, a pesar de tener la resolución de Tabaré Vázquez firmada, en el Casmu no me la daban. Todo por un tema de costos. El Irinotecan costaba unos 52 mil pesos la dosis, y el Xeloda 14 mil. La otra droga por la que luché fue el Avastín, que luego el FNR lo aprobó en abril de 2009. Cuatro meses dejaron mi expediente muerto, y yo sin tratamiento”.

En 2005, por el problema de los pulmones, a Roxana le indicaron un Pet scan, estudio que no se realiza en Uruguay. “Organicé una colecta pública y junté la plata. Me fui sola a Mendoza, dormí en una iglesia, y me hice el Pet con la esperanza de que lo de los pulmones no fuera cáncer. Pero era. Además tenía un tumor en la pelvis que en el estudio de acá no se veía. Nadie le dio mucha bolilla a ese Pet. Se lo tuve que llevar a un médico del Clínicas. Con el paso del tiempo, me di cuenta de que si yo no peleo por mí, y por saber todo, no puedo confiar”.

LA VIDA SIGUE. Roxana es lúcida, fuerte, aguerrida. Su aspecto físico no revela el Cáncer que sufre, ni las múltiples operaciones y tratamientos por los que ha pasado. A medida que cuenta su historia intriga saber cómo es vivir, trabajar, atender sola a dos hijas de 7 y 11 años (está separada y no tiene familia) y además luchar, con muy pocos recursos económicos, contra esa cruel enfermedad. Cuatro años atrás Roxana ganó un concurso para administrativos en la intendencia de Montevideo y consiguió trabajo. “Eso me permite vivir, cuidar a mis hijas y a mi salud. Ahora me acostumbré a proyectar a corto plazo. Siempre pienso en mis hijas. El tener metas alcanzables es lo que le da sentido a la vida, y conseguirlas es que podés seguir. En estos años tuve que cambiar mis metas. Me pasan cosas como ahora, que hace seis meses que peleo por un medicamento”.

El Cetuximab, que Roxana necesita ahora, es un medicamento que está en plaza, cuesta 101 mil pesos la dosis mensual, pero no está incluido en el vademecum. Por eso el FNR no lo cubre. “El argumento del FNR es que los profesionales no lo pidieron. Es burocrático”, dice.

Ella asegura que “pelear en este caso, significa una angustia tremenda. Que es asumir que en este país no somos todos iguales. Que si no tenés plata, te morís. Que dependés de un formulismo burocrático y que quizás, dentro de un año, a un paciente en mi misma situación el FNR le da esa droga. Pero capaz que para que se la den, me tengo que morir yo. Para llamar la atención”.

Vivir en un círculo vicioso

Roxana admite que su enfermedad la ha llevado a vivir “en un círculo vicioso”. “Buscar el remedio, buscar soluciones que no se me presentan fácilmente. Eso quizás desvió mi atención de mi matrimonio. Estuve casada 15 años, desde los 23 hasta los 37. Pero la lucha por mi enfermedad, contra todo, fue desgastando a la pareja, y cuando yo estaba internada por la operación de las costillas que fue muy dolorosa, mi marido estaba muy distanciado y me enteré de que hacía dos años que tenía otra mujer. Y bajé cortina. Yo vi morir a mi madre sin hacer nada y yo juré que iba a hacer todo”, afirma.

Para ayudar a Roxana se crearon las cuentas: 0900-9700 para colaborar con $20 0900-9701 con $ 50 y 0900-9702 con $100

También las cuentas BROU

pesos Nº 172-012815-3 y BROU dólares Nº 172-012818-8

El País Digital



  • Recomendamos

  • Recarga Celular para Comercios de Uruguay

    Recarga de Celulares a través de Internet y/o...

    Adoos

    widgetadtrack1245

    Recarga Celular con Tarjeta (Exclusivo para Uruguay)

    Si te quedas sin saldo en tu celular aquí...

    Adoos

    widgetadtrack1245
  • August 2019
    M T W T F S S
    « Mar    
     1234
    567891011
    12131415161718
    19202122232425
    262728293031  
  • Suplementos Nutricionales :: Mariela Viña
    iDream theme by Templates Next | Powered by WordPress