Para prevenir y tratar las trombosis arterial y venosa. Las dosis deben ser indicadas por el médico.

Eduardo Casanova / Médico de UCM

El ácido acetil-salicílico (aspirina), descubierto en la segunda mitad del siglo XIX, su uso como analgésico, antitérmico y antiinflamatorio se extendió rápidamente, sin embargo su utilización como anticoagulante fue más reciente. A fines de la década de 1960 se descubrió su efecto anti-agregador de plaquetas, células sanguíneas que forman el trombo, coágulo (tapón) que detiene el sangrado.

La tendencia al sangrado observada en los consumidores de aspirina durante la cirugía resultó útil para prevenir patologías provenientes de las trombosis arteriales y venosas. Recientemente se describió un efecto complementario, fibrinolítico, destructor de (continue reading…)