Úlcera gastro-duodenal es una enfermedad digestiva. Una de cada 10 personas la padece alguna vez.

Eduardo Casanova / Médico de UCM

El ulcus gastro-duodenal o úlcera péptica afecta 1 de cada 10 personas en algún momento de su vida, sobre todo a hombres entre los 30 y 50 años. Consiste en lesiones erosivas, más o menos profundas de la mucosa que reviste la cara interna de estómago y duodeno (primera porción de intestino delgado).

Causas diversas confluyen para aumentar la secreción de ácido clorhídrico gástrico, que agrede la mucosa. Con frecuencia produce complicaciones graves como la perforación o la hemorragia, traducida en vómitos de sangre (hematemesis) y/o en materias fecales (melenas).

Las personas con biotipo longilíneo, delgados y nerviosos, que no exteriorizan su nervosismo, son más propensas a la enfermedad. A su vez, padecen empujes en episodios coincidentes con un mayor estrés, por exceso de trabajo, o por otras causas.

Existen pacientes que sin antecedentes de sufrimiento previo, pueden padecer un episodio ulceroso crítico, como una hemorragia aguda. Es el caso de pacientes internados en CTI, particularmente los conectados a un respirador, en quienes la frecuencia de sangrado digestivo por estrés hace necesario un tratamiento preventivo de protección gástrica.

A fines del siglo pasado se describió el helicobacter pylori, bacteria presente en el 95% de los enfermos. Se le atribuye un rol protagónico para el desarrollo y mantenimiento de las úlceras.

Fundamentalmente en pacientes con inflamación gástrica previa (gastritis), o con tendencia a desarrollarla, pueden ser importantes diferentes fármacos, como desencadenantes o agravantes del sufrimiento agudo. Los ejemplos más citados por la literatura médica son la aspirina y los antiinflamatorios, usados como analgésicos y antirreumáticos.

Los pacientes se quejan de dolor abdominal punzante, como ardor, que suele subir hacia la garganta. A veces plantea diagnóstico diferencial con sufrimiento de tipo coronario, pero no suele ser el caso de quienes padecen la enfermedad en forma crónica.

Otros síntomas

A veces se asocia náuseas y/o vómitos y sensación de plenitud. Empeora con café, te, mate y ciertos fármacos. Suele aparecer con el estómago vacío, 2 o 3 horas luego de comidas y de noche. Calma ingiriendo alimentos o antiácidos. Se asocia a pérdida de apetito y adelgazamiento.

Extracto de El País Digital

————–
Para protegerse de estos y otros síntomas, puede CONSULTARNOS AQUÍ o llamarnos al 099 689 649 (+598 99 689 649)

Be Sociable, Share!