Existen necesidades nutricionales especiales para el trasplante de médula ósea y células madre.

Los trasplantes de médula óseacélulas madre son métodos que se utilizan para reemplazar las células generadoras de sangre destruidas por el tratamiento con quimioterapia de dosis altaradioterapia. Se extirpan células primarias (glóbulos inmaduros) de la médula ósea del paciente o un donante y se congelan para almacenamiento. Al término de la quimioterapia y la radioterapia, las células madre almacenadas se descongelan y se devuelven al paciente mediante una infusión. En el lapso de un breve período de tiempo, estas células madre que se infundieron nuevamente en el cuerpo crecen para transformarse y restaurar los glóbulos.

La quimioterapia, la radioterapia y los medicamentos utilizados en el proceso del trasplante pueden producir efectos secundarios que evitan que el paciente coma o digiera los alimentos como lo haría habitualmente. Estos efectos secundarios incluyen los siguientes:

  • Alteraciones en el gusto.
  • Sequedad bucal.
  • Saliva espesa.
  • Llagas en la boca y la garganta.
  • Náuseas y vómitos.
  • Diarrea.
  • Estreñimiento.
  • Falta de apetito.
  • Aumento de peso.

Los pacientes que han recibido trasplante, se enfrentan también a un riesgo muy alto de infección. Las dosis altas de quimioterapia y radioterapia reducen la cantidad de glóbulos blancos, las células que combaten las infecciones. Los pacientes con Cáncer deben tener especial cuidado en evitar infecciones y enfermedades transmitidas por los alimentos. Se aconseja a los pacientes evitar el consumo de ciertos alimentos que pueden transportar bacterias dañinas.

La terapia nutricional puede tratar los efectos secundarios del trasplante de médula ósea y células madre relacionados con la nutrición.

Los pacientes que se someten al proceso de trasplante necesitan proteínas y calorías adecuadas para tolerar y recuperarse del tratamiento, evitar la pérdida de peso, combatir las infecciones y mantener la salud general. La terapia nutricional está diseñada también para evitar la posible infección a partir de las bacterias en los alimentos. La terapia nutricional durante el proceso de trasplante puede incluir lo siguiente:

  • Una dieta donde las comidas están cocinadas y procesadas exclusivamente, evitando verduras crudas y frutas frescas.
  • Instrucción sobre el manejo adecuado de los alimentos.
  • Pautas alimentarias específicas acorde con el tipo de trasplante y el sitio del cáncer.
  • Nutrición parenteral (alimentación a través del torrente sanguíneo) durante las primeras semanas después de concluido el trasplante, a fin de garantizar que el paciente reciba las calorías, proteínas, vitaminasminerales y líquidos necesarios para la buena salud.

Extractado de: Instituto Nacional del Cáncer (USA)

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