Lamentablemente, a menudo la enfermedad crónica de los riñones es incurable. Sin embargo, en las etapas iniciales de la enfermedad, el paciente puede tomar ciertas medidas para que la función de los riñones dure más.

Si tiene diabetes, debe vigilar estrictamente la glucosa en la sangre para mantenerla bajo control. Además, hay que preguntar al médico cuáles son los últimos adelantos en cuanto a tratamiento.

Es preciso evitar los medicamentos para alivio del dolor (analgésicos) que empeoran la enfermedad de los riñones. Se debe consultar al médico antes de tomar cualquier medicamento.

Tensión arterial

Las personas afectadas por disminución de la función renal (es decir, que tienen una alta concentración de creatinina en la sangre o poca eliminación de creatinina) deben someterse a control de la tensión arterial y tomar un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina como parte de su tratamiento. Si también tienen proteinuria, la tensión arterial se debe mantener en 125/75 mm Hg o menos.

Régimen de alimentación

Las personas con reducción de la función renal deben saber que algunos elementos de un régimen de alimentación normal pueden acelerar la insuficiencia renal.

Proteína. La proteína es importante para el cuerpo. Le ayuda a reparar los músculos y a luchar contra la enfermedad. La proteína proviene sobre todo de la carne. Como se indicó en una sección anterior, los riñones sanos retiran los desechos de la sangre, pero dejan la proteína. Los riñones afectados pueden dejar de separar la proteína de los desechos.

Algunos médicos recomiendan a los pacientes que sufren de los riñones que limiten la cantidad de proteína que consumen para que los riñones tengan menos trabajo. Pero no se puede evitar por completo el consumo de proteína. Quizá necesite hablar con un especialista en nutrición para encontrar el plan de alimentación correcto para usted.

Colesterol. Otro problema que puede guardar relación con la insuficiencia renal es una cantidad excesiva de colesterol en la sangre. Las altas concentraciones de colesterol pueden ser el resultado de una alimentación con alto contenido de grasa.

Se puede acumular colesterol en la pared interior de los vasos sanguíneos. La acumulación dificulta la actividad del corazón para bombear la sangre a través de los vasos y puede causar un ataque cardíaco o un derrame cerebral.

Sodio. El sodio es una sustancia química encontrada en la sal y otros alimentos. El sodio en la alimentación puede elevar la tensión arterial, por lo que conviene limitar el consumo de alimentos con altas concentraciones de sodio. Entre esos alimentos están los enlatados o elaborados, por ejemplo, las comidas congeladas y los perros calientes.

Potasio. El potasio es un mineral que se encuentra en forma natural en muchas frutas y verduras, como la papa, el banano, las frutas secas, los frijoles y arvejas (chícharos) secos, y las nueces. Los riñones sanos miden el potasio en la sangre y retiran el exceso. Los riñones enfermos pueden dejar de retirar el exceso de potasio y, con una función renal muy deficiente, las altas concentraciones de potasio pueden afectar el ritmo del corazón.

Tratamiento de la anemia

La anemia es una afección en que la sangre no contiene suficientes glóbulos rojos, éstos son importantes porque transportan el oxígeno a todo el cuerpo. Si una persona está anémica, se sentirá cansada y estará pálida. Los riñones sanos fabrican la hormona eritropoyetina, que estimula la actividad de la médula ósea para producir glóbulos rojos. Es posible que los riñones enfermos no produzcan suficiente eritropoyetina y que usted necesite inyecciones de una forma sintética de esa hormona.

Cómo prepararse para el tratamiento de la enfermedad renal terminal

A medida que avance la enfermedad de los riñones, usted deberá tomar varias decisiones. Deberá enterarse de las posibilidades de tratamiento de esa enfermedad para que pueda escoger con pleno conocimiento de causa entre hemodiálisis, diálisis peritoneal y trasplante.

¿Qué sucede si me fallan los riñones por completo?

La insuficiencia renal total e irreversible se llama a veces enfermedad renal terminal. Si los riñones dejan de trabajar por completo, el cuerpo se llena de líquido por exceso de agua y de desechos. Esta afección se llama uremia. Se puede producir hinchazón de las manos o los pies. Usted se sentirá cansado y débil porque su cuerpo necesita sangre limpia para funcionar debidamente.

La uremia no tratada puede causar convulsiones o coma y, por último, la muerte. Si los riñones dejan de trabajar por completo, usted necesitará someterse a diálisis o a un trasplante de riñón.

Diálisis

Las dos formas principales de diálisis son hemodiálisis y diálisis peritoneal. En la hemodiálisis, la sangre se envía a través de una máquina que filtra los desechos. La sangre limpia se devuelve al cuerpo. La hemodiálisis suele realizarse en un centro de diálisis tres veces por semana por 3 ó 4 horas.

En la diálisis peritoneal, se inyecta un líquido en el abdomen. Ese líquido, llamado dializado, recoge los desechos de la sangre. Después de algunas horas, se drena el dializado que contiene los desechos del cuerpo. Luego se inyecta gota a gota una nueva bolsa de dializado en el abdomen. Los pacientes pueden aprender a hacerlo ellos mismos sin tener que ir al consultorio del médico cada vez. Los pacientes tratados con diálisis peritoneal ambulatoria continua, que es la forma más común de diálisis peritoneal, cambian el dializado cuatro veces al día. Sin embargo, se puede realizar por la noche otra forma de diálisis peritoneal con una máquina que drena y llena el abdomen automáticamente.

Trasplante

Un riñón donado puede venir de un donante anónimo que ha muerto en fecha reciente o de una persona viva, por lo general, un pariente. El riñón que se recibe debe adaptarse bien a las características de su cuerpo. Cuanto más se parezca a usted el nuevo riñón, menos probabilidades habrá de que el sistema inmunitario lo rechace. El sistema inmunitario protege contra la enfermedad mediante ataque a cualquier cosa que no reconozca como parte normal del cuerpo. De manera que el sistema inmunitario atacará a un riñón que parezca ser demasiado “extraño”. Algunos medicamentos especiales pueden ayudar a engañar al sistema inmunitario para que no rechace un riñón trasplantado.

Esperanza por medio de investigación

A medida que se entienden mejor las causas de la insuficiencia renal, se amplía nuestra capacidad de pronosticar y prevenir estas enfermedades. En estudios recientes se ha demostrado que el control intensivo de la diabetes y de la tensión arterial alta puede evitar o demorar el comienzo de la enfermedad de los riñones.

En el campo de la genética, un grupo de investigadores apoyados por el Instituto Nacional de la Diabetes y las Enfermedades Digestivas y del Riñón (NIDDK) ha descubierto dos genes causantes de la forma más común de poliquistosis renal y determinado que se necesitan dos copias defectuosas del gene PKD1 para que una persona presente dicha enfermedad. Esos investigadores descubrieron también un gen de la lombriz intestinal que es idéntico al gen PKD1. Esta nueva información puede emplearse en la búsqueda de un tratamiento eficaz para prevenir o tratar la poliquistosis renal.

En lo que se refiere a trasplantes, los nuevos medicamentos que ayudan al cuerpo a aceptar un tejido extraño aumentan la posibilidad de que un riñón trasplantado sobreviva y funcione debidamente. Los científicos de este último Instituto también han creado nuevas técnicas para que los pacientes puedan tolerar un tejido extraño antes de recibir órganos trasplantados. Esta técnica eliminará o reducirá la necesidad de administrar medicamentos supresores de la inmunidad y, con ello, reducirán el gasto y las complicaciones. En el futuro lejano, los científicos podrán fabricar un riñón artificial para implante.

Puntos que se deben recordar

Los riñones son órganos vitales que mantienen la limpieza y el equilibrio químico de la sangre.

La evolución de la enfermedad de los riñones se puede desacelerar, pero no contrarrestar por completo.

La enfermedad renal terminal es la pérdida total de la función de los riñones.

La diálisis y el trasplante pueden prolongar la vida de las personas afectadas por enfermedad renal terminal.

La diabetes y la tensión arterial alta son las dos causas principales de insuficiencia renal.

Usted debe consultar a un nefrólogo (especialista en el tratamiento de enfermedades de los riñones) a intervalos regulares si tiene esa enfermedad.

Si está en las primeras etapas de la enfermedad renal, quizá pueda mantener la función de los riñones por muchos años si hace lo siguiente:

controla la glucosa en la sangre
controla la tensión arterial
consume una alimentación con poca proteína
mantiene una concentración saludable de colesterol en la sangre
toma un inhibidor de la enzima convertidora de angiotensina.
Fuente
National Kidney and Urologic Diseases Information Clearinghouse (NKUDIC)
http://kidney.niddk.nih.gov/spanish/pubs/yourkids/index.htm

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